Juan Ramón el meticuloso

Mayte González- Mozos · Toledo 

Se podía decir que el argumento de su vida era la pulcritud, lo equilibrado, lo derecho… En inculcar a su becario la idealización de la verdad era inflexible. Y en sus juicios siempre prevalecía un valor moral. Atosigaba a familiares y colegas ordenando legajos, y obstinándose en colocar objetos. Unas vacaciones se ennovió con una china, pero fue un sufrimiento y tuvo que adelantar su regreso; por no soportar el desorden y el tumulto en el país de su amada. En su testamento pidió la exacta alineación de su féretro con la ventana y que ésta permaneciera abierta. Fue así como se colaron las palomas y le cubrieron de excrementos su correctísima toga, hasta las mismas puñetas. Cuando los empleados de la funeraria cerraron la tapa, no dieron importancia a que la escoria le acompañase por siempre.

 

 

 

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