Bossing

Arturo Andrés García Torres · La Palma 

Primer día en el tumulto del Juzgado, me temblaban hasta los conocimientos, supongo que como a todo becario, había estudiado cinco años derecho, disfrutaba de haber conseguido una plaza de gestor, aunque fuese como interino. El argumento de mi vida era una realidad, pero no todo podía ser bueno. Entonces me encontré con la china como se suele decir, Jueza sustituta y Secretaria Judicial interina como yo. La historia no se puede resumir en menos de ciento cincuenta palabras, pero se sintetiza en acoso, humillación, desmérito, burlas, ironía. En menos de dieciséis días me sentí un inútil, una basura, un inepto. Creo que lo llaman bossing, yo prefiero llamarlo injusto de la justicia. Campea con toda impunidad, pero jamás llegué a pensar que donde se tuviese que juzgar fuese el sitio más difícil de combatirlo. Allí lo dejé todo anclado y ahora cargo con el lastre de la escoria.

 

 

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