Veredicto favorable

Miguel ¡µngel Moreno Cañizares · ALCORCON (MADRID) 

Cuando llegó al pueblo, esperaba encontrar una vida más fácil. Albergaba la esperanza de empezar de nuevo. Ahora tendría un destino tranquilo, procurado por la influencia de su padre, donde podría rehacerse. Se propuso olvidar las imágenes del suceso. El interrogatorio en la comisaría, la confesión obligada del crimen, la defensa de su abogado y el veredicto favorable del tribunal. Cerró el paraguas y entró en la iglesia, justo cuando el monaguillo salía de la sacristía. Cruzó la mirada con el muchacho, pero no le dijo nada. Esperó un rato y regresó a la calle. Oyó un murmullo que iba aumentando poco a poco. Al cabo de unos segundos vio pasar la comitiva con el féretro. Reparó entonces que se trataba del entierro de la sardina. El recuerdo del carnaval le produjo un sudor frío.

 

 

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