Lo que tú te llevas

María Eugenia Parra Jiménez · Badajoz 

Redacta sin prisas una demanda de liquidación de gananciales. Columna del activo, columna del pasivo. En la primera, demandas, recursos, declaraciones, juicios. En la segunda, noches, habitaciones, besos, abrazos. Entre los papeles, una mandarina seca, a medio comer, sin piel, arrugada, como su alma esa noche. Una llamada. A mediodía. Le temblaron las piernas al oír su voz otra vez. Palabras. Claras, precisas, asépticas, negociación entre abogados, resolución de un contrato verbal. No ha llegado la fecha de su vencimiento, pero no tienes derecho a indemnización. No la pactamos, ¿recuerdas? No te la concederán en el Juzgado aunque la reclames, no es cuantificable. Dime, ¿acaso puedes valorar tu pena? ¡Sí que puedo!, grita, es mi columna del pasivo, suma todo lo que tú te llevas. Te queda el activo para ti. Una, dos, tres, hasta diez veces suena la campana. Sigue escribiendo. Once, doce. Feliz año.

 

 

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