La prueba…

Teresa Rubira Loren · ALICANTE 

…La prueba —No, no me hicieron recibo. Pagué la cuenta y salí del hotel a toda prisa. —Entonces…¿cómo va a demostrar Vd. que estuvo allí aquella noche, y que no pudo cometer el asesinato? —Pues…porque espero que confíen en mi palabra. —Su palabra no es suficiente como para librarlo del banquillo, señor Lóren —También existe el pacto que firmé con los italianos. Ellos estaban en la misma ciudad. —Existe, si señor, y con fecha, pero no dice dónde se firmó. —Bueno, pues… sólo me queda la prueba de la gaseosa. —¿A qué se refiere exactamente? —Metí las joyas dentro de la botella, y la escondí en la cisterna del baño. Habitación 112. —Entonces…¿Fue Vd. el autor de aquel famoso robo? —Sí, la noche en cuestión. Me declaro culpable… ¿Ve como no le mentía?

 

 

 

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