La delatora

Maribel Pont Pont · Manacor/ Baleares 

Su mujer se encontraba sentada en el banquillo, con el recibo original de la factura del hotel dónde se hospedo su marido en un viaje de negocios. Seguía sin creer que por una gaseosa le hubieran cargado cincuenta euros en su cuenta, pero esa no era la cuestión por la que no quería llegar a un pacto. El letrado se dirigió a la esposa de aquel hombre que aguardaba avergonzado su mirada, y sugirió: Señora si usted ya ha aclarado que su marido no consumió gaseosa, sino vino tinto, y sin embargo decidió ocultárselo a usted para evitar un sermón sobre su salud; ¿porqué sigue usted interesada en continuar con el juicio? A lo que la mujer respondió: Porque mi marido solo toma vino antes de hacer el amor.

 

 

 

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