Fraile antes que monaguillo

Jose Antonio López Gilabert · Barbate (Cádiz) 

¡Si yo siempre quise ser poeta! Otra vez toda la noche en vela, agazapado, pensando en qué o quién entrará por esta puerta. Me siento en mi sillón como en el banquillo de los acusados. Soy un farsante. Ni he hecho una pasantía. Tengo un despacho abierto y ni siquiera he celebrado mi primer juicio… ¿Cómo pudo convencerme Luis?… ¿dónde están las pastillas? Suena el teléfono y soy pura gaseosa, descuelgo tembloroso y doy excusas y citas. Cuando les recibo solo me ha dado tiempo a dejar de ser un ignorante total. Tengo capote pero cualquier día se colará un cliente que sepa más que yo. Hasta ahora les voy convenciendo para alcanzar pactos que eviten que me retrate en sala. Más me vale un mal acuerdo. Hoy tengo citada a la propietaria de un modesto hotel que está empeñada en pelear la custodia de sus hijos… me quiere hundir.

 

 

 

Queremos saber tu opinión