Autocontrol

Javier Sánchez Ribas · Collado-Villalba (Madrid) 

Mi novio es controlador aéreo. Dice que nadie le quiere, que todos le miran mal. Es un poco neurótico, pero yo le quiero igual. El fiscal pide una pena de prisión de ocho años. Es demasiado. Intentó aislarse como en una campana ante el acoso que sufría hace años (insultos, ruedas pinchadas, cáscaras de mandarina en la escalera para que resbalara y se partiera la crisma contra la columna). Pero al fin explotó y se lió a palos con todo el que se cruzaba. Para explicar eso estoy llamando al juez. ¿Cómo dice, señorita? ¿Que Su Señoría se encuentra hace dos días en el aeropuerto de Ceuta por el ataque de ansiedad masivo de los controladores? Mejor contrataré un buen abogado. Tendré que cobrar el cheque de mi novio antes de su vencimiento. Qué disgusto se va a llevar el pobre. ¡Encima que le han bajado el sueldo!

 

 

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