Fundido en negro

Rocío Stevenson Muñoz · MADRID 

Una sinuosa carretera. Vacía. A un lado de la calzada, un panel señalizador. Dice: “Bienvenido a Staring Wood”. Dice: “Expropiación en curso por trazado ferroviario”. Un sedán oscuro se aproxima. Se detiene junto al letrero. En su interior, dos hombres discuten. El primero, de facciones angulosas, sostiene un revólver frente al rostro. El segundo sonríe, sin razón aparente, y clava su mirada en el arma con total indiferencia. Se gira hacia la puerta y presiona el botón que hace descender la ventanilla. No se vuelve hacia el otro hombre. Dice: “Los abogados prometieron dación en pago con efecto retroactivo, ¿es eso?”. Se gira al fin y la sonrisa se enfría en sus labios. Un disparo fragmenta la quietud de la noche mientras los créditos bailan en la pantalla al compás de una melodía de saxofón. Se oyen algunos crujidos de palomitas.

 

 

 

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