VAYA SUEÑO

LAURA ITURRATE ARESTE · DOS HERMANAS SEVILLA 

Como la mismísima Juana de Arco, así me veía, quemado en la hoguera. Había saltado a todos los medios de comunicación, la Comisión había detectado nuevas irregularidades en las asignaciones de terrenos. Asustado, corrí a mi despacho. Encendí el ordenador y busque en el menú: Mis Documentos. Borre toda la información comprometedora y destruí los documentos que me relacionaban con el caso. No atinaba a encontrar mi agenda, y en el móvil busque el número de teléfono de mi abogado, lo llame y angustiado le conté lo sucedido. – Roberto, ese pleito está perdido. Contesto con voz sentenciadora. Comencé a sudar y empece a escuchar las sirenas. Seguro que era la policía, venían a detenerme. De repente, me sacudían en el brazo. Sobresaltado, abrí los ojos y vi a mi mujer. – Cariño, cariño… ¿cuál es la clave de la alarma?. Ha saltado y no para de sonar.

 

 

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