Mi hobby

Ángeles de los Santos Ramírez · Málaga 

Me aburre trabajar en ese tipo de pleito cotidiano que se resuelve por inercia, sin misterio, sin intríngulis, sino de forma mecánica, aplicando normas y fórmulas, como quien se limita a elegir opciones de un menú. Un abogado necesita retos, desafíos, así que me entretengo diseñando delitos. Me invento un móvil, una víctima, un modus operandi… La clave está en ser imaginativo, original y meticuloso, porque la comisión de un delito no es un huevo que se echa a freír. Por eso, cuando creo haber dado con una idea novedosa, cuando intuyo que he ideado una fechoría verdaderamente creativa, mi corazón arde en la excitante hoguera de la emoción. Pero, por más que me esfuerzo y por más rocambolesco que intento ser, siempre sale alguien en el telediario a quien ya se le había ocurrido lo mismo y lo ha puesto en práctica.

 

 

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