Libre

Manuel Sánchez de Diego · MADRID 

Desplegó muy despacio el papel y tecleó con ansia la clave. El menú que se desplegó le hizo recordar mejores tiempos, cuando aún no se había enzarzado en la maraña de la justicia. Ya lo decían los gitanos: “pleitos tengas y los ganes”. Minutas, provisiones de fondos, comisiones a dudosos comisionistas, astillas que alimentaban la hoguera de su perdición. Esas eran las claves de su declive, del en otro tiempo poderoso señor. Ahora, a la luz de la luna, con el miniordenador de estraperlo, comenzaba a sentirse libre en Internet, tras las rejas de la ventana de su celda.

 

 

Queremos saber tu opinión