LA VIDA MISMA

Maria Graciela Bolo · BUENOS AIRES- ARGENTINA 

El pleito se inició a raíz del cobro de unas comisiones, lo de siempre. Dos socios que vienen avivando las brasas, hasta que de pronto alguien sopla sobre los rescoldos y… Lo que esa hoguera dejó fue un menú de traiciones, envidias, deslealtades y estafas mal encubiertas; una verdadera fiesta para los fiscales a la pesca de pruebas. Salieron a la luz, como huellas al borde del mar, las míseras infamias que tejían la trama de la malhadada sociedad. Y lo más curioso fue que un asuntejo de comisiones sirviera para encontrar las claves del crimen más sonado de los últimos meses, cuya causa estaba a punto de archivarse. Así es esta profesión, sorprendente. Como la vida misma. Conclusión: un socio muerto, otro en la cárcel, las mujeres de ambos prófugas, y una suma considerable sin herederos. Así se cerró el expediente. Sorprendente, verdad?. Como la vida misma.

 

 

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