El mejor argumento

María José García Varela · Ortuella (Vizcaya) 

Al mirar la fotografía familiar que presidía el salón de su casa se sintió por un momento culpable de su decisión. Siendo el último descendiente de una larga estirpe de abogados parecía inadmisible no seguir los pasos tradicionales y formar parte en un futuro próximo del despacho familiar. Siempre se rebeló ante ese hecho, le hacía sentir que su vida formaba parte de una ofrenda a la justicia hecha por alguno de sus ancestros muchos años antes. Siempre había defendido vehementemente ante su familia cada una de las decisiones que tomaba, incluso aportaba pruebas para que no se dictase el sobreseimiento de cualquier causa. Esta vez estaba seguro de que no serían necesarios tantos requisitos, tenía el mejor argumento que podía ofrecerse, su falta de vocación. Con una intensa inspiración cogió el martillo, dio tres golpes en la mesa y anunció a sus padres su veredicto final.

 

 

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