Papeles sin importancia

Clara Rojas Cuadrillero 

La huelga no nos estaba sirviendo de nada. Aquello era una cacería de brujas. Poco a poco los altos dirigentes hablaban con cada uno de los huelguistas para contarles como aquello afectaría a su carrera. A mi me dijeron que mi pasantía se acabaría muy rápido. Me explicaron que aquel legajo de papeles en los que contábamos nuestros motivos y exigencias no valdría ni para envolver a un pichón muerto con ellos. Poco a poco esquiroles superaron al resto de la abogacía. Era mi turno para agachar la cabeza. Y yo la agaché. Pero aquel legajo tenía cosas que hubieran supuesto el despido del déspota de mi jefe. Yo lo sabía. Pero su alegato era tan convincente a pesar de ser falso, que fue capaz de convencernos a todos de que llevábamos las de perder. Es lo que tiene ser veterano. Me encojo de hombros y sigo rellenando informes.

 

 

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