Paralelas

Rosana Alonso Fernández-García · Camarma de Esteruelas (Madrid) 

No lo sabe, pero cuenta con una réplica exacta en cada vida. Con cada decisión, su yo se fue duplicando, y con cada nueva mitosis se ampliaron las posibilidades. En una vida recorre las calles realizando encuestas. En otra vida es juez de instrucción y dicta decretos pero tiene un rictus amargo en la boca que le llevó a escindirse en un cooperante que, con lo puesto y una mochila, viaja a un país en guerra. En ese punto, un arrebato místico le llevó al Tibet donde ayuna y vive en unas condiciones que nada tienen que ver con la mansión que compró en La Toscana para blanquear dinero sospechoso. Ningún yo sabe del otro, ni se cruzan sus caminos, pero cuando el cooperante muere de un disparo, el juez siente una molestia en el pecho, como el plop de una burbuja cuando se rompe, acompañada de una súbita tristeza.

 

 

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