Mi vida

María Serrano · Arganda del Rey (Madrid) 

Nos conocimos en la ventanilla de un cine y nos hicimos novios en la Facultad de Derecho. Tenía unos ojos increíblemente azules. Compartimos piso tres años. Qué cosas…el recuerdo más nítido que tengo de entonces son las peleas por la esponja del baño. Y se fue, el mismo día que me había comprado un conjunto de lencería para sorprenderle. ¡Qué macabro fue el descubrimiento de su marcha! Sólo había una cosa buena, la esponja sería sólo para mí. El picardías, eso sí, fue para otro. Comencé a trabajar en un bufete, me casé y me divorcié. Hice todo esto sin dejar de pensar un solo día en él. Y hoy, veinte años después de su huída, encuentro durante el juicio unos ojos increíblemente azules que me miran con fijeza. Sobre mi mesa ha aparecido una flamante esponja envuelta con un lazo. Pero no puede ser él… ¿o sí?

 

 

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