Sin mediar palabra

Teresa Bautista Polo · Salamanca 

Hacía frío en la sala, ella estaba sentada, ausente,con la mirada perdida dirigida hacia el ventanal, fuera aún había nieve en los tejados. Se sentía pequeña y vulnerable, no sabía nada de leyes, de juicios, nunca leyó nada más que alguna receta de cocina, ignoraba que era litigar, la constitución y los derechos que como persona tenía. Cuando el magistrado se lo indicó, ella se puso en pie mirando tristemente a su abogado, sin mediar palabra pasó el dorso de su mano por sus labios y retiró la pintura de carmín que aún había en ellos, despues llevó las manos cruzadas hasta su espalda en prevención a lo que ocurriría. Ella no quería matarle, solo pretendía olvidar los besos que le dió cuando le quería.

 

 

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