Locura de amor

Mercedes Vicente Leo · Madrid 

“Otra vez el baño sin recoger. Y el desayuno. Qué desastre. Eso sí, en el trabajo, todo ordenado. Porque como dice él, un perito ha de ser ordenado. Pues hoy, verdura. Que cada día está más gordo. Parece mentira que no le importe. Y yo siempre perfecta. Luego querrá que no me fije en cualquier fiscal de esos que trabajan con él. Cuando venga…”. Se oye la puerta. – Hola, mi amor. Ya estoy aquí. -¡Voy! – ¿Y ese vestido? – Me lo he comprado. ¿Te gusta? – Sí, mi amor… (“Madre mía. Le va a reventar. Que no tiene edad ya. Habrá costado carísimo, y estamos pagando la letra del piso. Pero bueno, me encanta verla feliz…”). “Otro ya me hubiera dicho que no paro de gastar. Y que cuesta mucho ganar dinero. Y ni se hubiera fijado en el vestido…”. – Cariño, dame un beso, que te quiero.

 

 

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