Abusos en tiempos de crisis

Alejandra Garcia Daniel · Alcobendas (Madrid) 

Era inaudito. No podía creer que la sentencia le hubiera declarado culpable. Yo misma había sido testigo de la explotación a la que le sometía su jefe. Trabajaba dieciocho horas al día, sin tiempo para comer. Vivía con el teléfono táctil de última tecnología como única compañía. Bien sabía que en tiempos de crisis poco más podía pedir, pero cuando el menosprecio, el abuso y los adjetivos despectivos se repiten diariamente, la ira acaba siendo incontrolable. A la salida del juzgado me fijé en uno de esos carteles que están colgados por toda la ciudad, intentando subir la moral de los cinco millones de desempleados y me acordé de una frase que repetía continuamente mi profesor: «Lo que no te mata, te hace más fuerte». Pensé en que el puñetazo recibido no le mató, y esperaba con todas mis fuerzas que no le hubiera hecho más fuerte.

 

 

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