Tareas: comprar café

Aina Valls Bolta · Valencia 

Luci tuvo la mala suerte de no tener café. Medio dormida, bajó al bar de enfrente. Pidió café y tostadas con mermelada. Conocía al dueño y, habitualmente se encargaba ella misma de servirse en la mesa. En el instante que tardó en coger la taza y darse la vuelta, su mano, y su tostada, chocaron contra lo que pareció ser una peluda manta, que gritaba desesperada:
– Miren, miren lo que me ha hecho esta palurda! Mi abrigo de marmota! Me la vas a pagar porque voy a llevarte a los tribunales y a la prensa si hace falta! Soy Abogada!
Aturdida, Luci marchó sin pagar. Pronto recibió una llamada. Estaba de guardia. Le tocaba defender a una señora acusada de robar un abrigo de piel de marmota. Cuando se acercó con ella al estrado, todavía olía la confitura. Luci respiró, y se acordó de que tenía que comprar café.

 

 

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