Negociación

Antonia María Hidalgo Urbano · Sevilla 

Tomó aire en el estrado. Había esperado durante años ese momento y ahora que lo había conseguido, le invadía la euforia. Presidenta del Gobierno. Se le arremolinaban los recuerdos: La Facultad de Derecho, sus años como abogada en el turno de oficio entre fianzas y permisos penitenciarios, las horas interminables en los juzgados… Había sido por entonces cuando había descubierto que lo suyo era la política. Se repetía que la justicia había que hacerla desde arriba. Tenía ideas, liderazgo, pasión y empuje, y eso fue lo que le impulsó a la cima del partido. Ella misma se sorprendía de lo que había logrado. Observó la Sala abarrotada y… -¡Elenaaaaa! ¡¡Despiertaaaa!! Levantó la cabeza. Todo había sido un sueño, tenía la cara sobre una tostada de mantequilla y mermelada, y su madre gritaba desde la puerta de la cocina. -Eres una marmota. Date prisa que vas a llegar tarde al colegio.

 

 

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