Uva pecaminosa

Carmen Francés Plas · Valencia 

Era la tradicional fiesta de la vendimia. Competían desde antaño dos empresas de vino, una del sereno, y otra del alcalde. Aquél, aprovechando el barullo, entró al Ayuntamiento, subió al gran balcón consistorial, desplegando enorme pancarta con una foto del alcalde, aterrizando de noche en globo en los almacenes de vino del sereno. El Alcalde furioso, subió inmediatamente al balcón consistorial, cogió y tiró el teclado del ordenador sobre la cabeza del sereno, provocándole traumatismo que curó en un mes. El sereno interpuso denuncia contra el alcalde. Tras el juicio rapido, dictan sentencia in voce resolutoria del litigio cuyo fallo era: «Se absuelve al alcalde de la imputación de robo de vino de que venía siendo acusado por el sereno, pero se le condena por los daños producidos en su cabeza y por delito continuado de hurto de esposa de sereno, con las agravantes: nocturnidad, alevosia y premeditación»

 

 

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