El Deber y el Haber

LITA RIVAS FOLGAR · Teo (La Coruña) 

A falta de un día de plazo para presentar recurso de suplicación contra la sentencia del juez Bermúdez, que deniega la concesión de incapacidad permanente, a mi cliente, una trabajadora que lleva media vida enferma, mi pasante se ha declarado en huelga de brazos caídos. Como el día ya ha empezado atravesado, la canguro no puede venir y yo, aunque soy madre a tiempo completo, también soy abogada en ese tiempo irreal que es la realidad virtual, así que compagino biberones con el monótono golpeteo de teclas de mi PC. El haber en mi cuenta de la felicidad se incrementa, pero me autoregalo una deliciosa porción de tarta de postre, para equilibrar el balance con un bocado de felicidad efímero. Pero cuando presento el recurso en tiempo y forma, el debe se dispara y lo pierdo de vista cuando me doy el gustazo de despedir al pasante.

 

 

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