NO ES PARA TANTO

CANDI TORRES MORENO · PALAFRUGELL 

El Sr. Ramírez, dejó caer, con mucha pasión, la cédula que había recibido del Juzgado, junto a la copia de la demanda de divorcio interpuesta por su esposa, ante la mesa de su abogado. Según él, ella quería vengarse, porque se había enterado que tenía una amante desde hacía veinticinco años; y no se lo había tomado bien. Durante los veinticinco años de infidelidad, siempre había sido con la misma, así que tampoco era para tanto, afirmaba. ¿Y por qué había que hacer un inventario para que ella se quedase la mitad de sus bienes? Todo le pertenecía a él, ella nunca había trabajado. El letrado no sabía si su cliente tenía un exceso de sentido del humor, muy ácido; o un alto grado de estupidez provocado por un golpe en la cabeza, quizás con un ladrillo. O, si simplemente, era un claro ejemplo de elevado machismo.

 

 

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