Los Buenos Propósitos

Juan Manuel Delgado Pérez · Madrid 

Soy abogado vocacional y ejerciente, pero hace mucho que no piso un juzgado. Solía hacerlo con asiduidad, cuando los casos se acumulaban en mi despacho y las visitas a Hernani, Móstoles o Alcalá bloqueaban la mayoría de fechas en mi calendario. Un calendario de juventud donde, sin incurrir en perjurio, puedo asegurar que la intensidad que aplicaba a cada reto nada tenía que ver con la que el tiempo se encargó de suavizar. Los años, obligaciones, una gran oferta, luego otra mejor, me llevaron de la incomodidad de una mesa llena de carpetas a la comodidad de las salas de gestión, alejado de mi vocación natural. Volver a pisar esos suelos de antaño forma parte de mis propósitos cada año y, una y otra vez, sin malicia por mi parte ni opciones de reclamar un pasado amortizado, el reto se disipa en la comodidad de mi vida cotidiana.

 

 

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