LE SUSPENDIÓ LA VIDA

MANUEL MACHARGO FERNANDEZ · Gijón 

El alumno de tercero derecho presentó corriendo el escrito del examen al Ilustre Catedrático, este le miró de reojo y le preguntó socarronamente, tiene Vd. prisa? Empezó la liga D. José, hoy juega el Madrid-Barcelona, ¡no me lo puedo perder! Un momento, es el cuarto examen que hace Vd. de esta asignatura, y sabe que le digo, que aunque no sea muy justo ni muy legal, – yo esta vez no lo voy a suspender – la vida se va encargar de ello. ¿Que le sirvo D. José?. ¿Lo conozco? Vd. era el alumno que tenía prisa por ver el fútbol, no?. Enhorabuena, ahora puede ver todos los partidos que quiera, verdad?. No, D. José, ahora tengo que atender todas estas mesas, no me puedo parar ni un minuto. Adiós D. José, no sabe cuantas veces me acordé de Vd. Adiós, y recuerde …aún está a tiempo…

 

 

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