Injusticia

Pedro Antonio Herreros Rull · Jaén 

En la mudanza, aún siendo un niño, me castigaron mis padres por algo que no había hecho. La lámpara de color limón se rompió … el gato la empujó y se cayó. Pero no pude explicarlo. Cuando fui a manifestar lo sucedido tuve por contestación un ¡cállate! … que imposibilitaba esclarecer la verdad. Aquello me enrabietaba, me frustraba. Conocí por primera vez la injusticia. Hoy soy abogado. Procuro realizar mi trabajo con ilusión. Intento estudiar el código y la jurisprudencia que lo interpreta con el fin de argumentar una defensa que dirima a mi favor el contencioso. Pero cuando inicio mis conclusiones y observo a Su Señoría retrepado en el sillón, bostezando, desviando la mirada invitándome a que termine ¡ya! -no necesita oirme para dictar sentencia- me siento un payaso …, me acuerdo de mi niñez y la vuelvo a reconocer: otra vez la misma injusticia.

 

 

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