El superhéroe

Pilar Blázquez · Madrid 

Creímos que su moral también se rendiría a un sobre con dinero o amenazas. Que no sería capaz de resistirse a los distintos modos de coerción que emplean los corruptos al esquivar la ley. Recelamos de él y dimos por hecho que actuaría como sus predecesores; es decir, pidiendo la excedencia para gozar de la vida en algún lujoso hotel paradisíaco, o solicitando el traslado a un destino más cómodo. Pero cuando dictó aquella orden de comparecencia y vimos a tan magnos imputados someterse al escáner, nuestra reacción ante él cambió. Le supusimos llegado al Juzgado desde el mismísimo planeta Krypton. Y aunque ni su físico se parezca al de Clark Kane ni yo sea Lois Lane, sino una humilde secretaria judicial, sé seguro que, muy pronto, nuestro nuevo juez instructor sobrevolará con su implacable toga negra el cielo de Metrópolis y nos salvará de los villanos.

 

 

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