Fútbol virtual

Francisco Javier García Ballesteros · Dos Hermanas (Sevilla) 

Enrique había soñado siempre con ser un astro del fútbol, aunque su doble lesión de menisco arrojó al cubo de la basura su carrera desde muy pequeño. Era pasión lo que sentía por el deporte balompédico, que se resignó a suplir por sus estudios de Derecho y posterior colegiación como abogado por cuenta propia. Veía en él mismo un mago del esférico, triunfador, brillante y famoso en Europa, gracias a sus gestas, regates, remates, pases, y sobre todo, sus goles. Recepción con el pecho, el gentío le aclama, controla con la rodilla, echa el balón al suelo, avanza como un rayo, un quiebro, dos, chuta a portería y goooool.
¡Enrique, deja de jugar a la consola que llegas tarde al señalamiento de hoy! ¡Que la absolución de tus clientes no depende solo del Juez!- Le señaló su orgullosa madre en perjuicio de su profesión frustrada y momento de gloria efímera.

 

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1 comentario

  • Me encanta el fútbol pero a menudo me veo obligado a calentar la silla en la oficina. Solo que en vez de usar papelitos absurdos abro la acción real en casino smash free spins donde los nuevos reciben regalos y aumentan su primer saldo. Ayer el jefe estuvo cuarenta minutos soltando el rollo con los nuevos objetivos, y yo por debajo de la mesa le daba a una slot nueva y saqué un montón de efectivo directo a la tarjeta. ¡Casi pego un grito de alegría en mitad del despacho! ¿Creéis que debería lanzarles la indirecta a mis compañeros sobre esta fuente alternativa de ingresos o mejor sigo llevándome la pasta discretamente?