Agenda apretada

Marta Bazal Blanco 

“Le ruego que se dirija a mí como señoría y no por mi nombre de pila. Conociendo el señalamiento del juicio con suficiente antelación, ha preferido acudir sin su abogado. ¿Cómo se declara el acusado?” “No me he portado del todo bien pero…”, tartamudeó. “Entiendo entonces que se declara culpable” “¡Déle ya los caramelos!”, increpó el padre. ¿Caramelos? Reaccionó. Observó su extraña toga y aturdido consultó su agenda: 10:00 Caso Faisán; 12:00 Caso Gürtel; 14:00 Almuerzo con Emilio en el restaurante Europa; 16:00 Caso Pretoria; 17:00 Caso Otegi; 18:30 Hacer de Rey Mago Baltasar en el Hospital. “¡Vaya, ahora no toca dictar sentencias de absolución o condena!” “¡Con esta agenda tan apretada, a veces me cuesta cambiar el chip!”, suspiró. Tomó un puñado de caramelos del cubo dorado que tenía a su derecha y se los dio al niño.

 

 

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