Tengo asunto

José Jesús Perona Villegas 

Son las once de la noche, en la soledad del despacho, precipitada e insistentemente suena el timbre, cojo el telefonillo, rápido reconozco la voz, entre sollozos y gritos, del Sr. Lee, éste regentaba una pequeña tienda de ultramarinos. Bajé precipitadamente al portal de mi bloque, me requiere como abogado, al parecer la policía ha detenido a su hijo en una reyerta. Le conocía, era un zoquete, no poseía la astucia comercial de su padre. Llegamos al juzgado de guardia y nos remiten al hospital. En el camino el Sr. Lee profería insultos al sistema policial por el trato con los extranjeros. En el hospital leí el informe médico: Joven de raza oriental, tatuada una piraña en el dorsal, ingresó con un corte profundo, con perforación del pulmón izquierdo, producido por un objeto punzante. Falleció a las 23:45h. El Forense. Mire al Sr. Lee. Ahora tengo asunto.

 

 

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