La desconfianza

Monica Silvana Torres · Río Gallegos (Argentina) 

El, sospechaba que había un espía en su estudio, el expediente del famoso estafador al que demandaba, había desaparecido. Encontró una gominola con forma de cohete en la alfombra de su oficina, y esa, era la única pista. Sabía que el delincuente tenía debilidad por ésta golosina, aunque estaría en prisión hasta el día de la sentencia ¿De quién desconfiar entonces? ¿De su hermosa secretaria, con la que engañaba a su esposa desde hace años? ¿De su hijo, un incipiente abogado que colaboraba con él? ¿De la chica que servía el café? pensaba, y las dudas lo atormentaban. Cansado y preocupado llegó a su casa muy tarde, guardó el abrigo, y busco a su mujer con la mirada. La vio sentada en el sillón con una bolsa de gominolas en la mano. El letrado supo entonces, que no era el único que engañaba.

 

 

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