Caso rápido

Jesús García Ladrón de Guevara · Albacete 

Doce y treinta de la noche, la soledad reinaba en el anden de la estación de Zamora. Un joven abogado, alto, delgado y dispuesto a todo se dispone a coger el Estrella que le llevara a Madrid. Alegría, nerviosismo, impaciencia, bloque de sentimientos contrapuestos que pasan por la mente del letrado, “mi primer caso en la capital ”piensa Castillo. Ocho horas separan al letrado del “El Piraña”, un pobre hombre, un zoquete que adquirió en su vida el sistemas de estafar a la gente y mañana le toca rendir cuentas por ello. Esa noche fue atroz para Castillo. No durmió. Su sueño lo invirtió en preparar la defensa. Pronto amaneció. Ya en Madrid, en los juzgados, cogió la toga y se sentó en la sala. Un Guardia Civil entra: “el Piraña ha muerto en la cárcel”. Castillo había ganado el caso, su cliente no ha sido condenado.

 

 

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