El crucigrama

Marta Franco Alejos · Villamiel de Toledo (Toledo) 

El juez Olmedo, corrió hacia su coche. Llegaba tarde. Al abrir la puerta se quedó de piedra. En el asiento delantero, había una hermosa mujer, vestida de negro y con unos enormes ojos de color rojo. » Soy La Muerte» , dijo de repente. » Vengo a proponerte un juego, si resuelves este crucigrama tendrás una larga vida, de lo contrario volveré pronto «. Aterrado, el juez intentó durante días resolver el crucigrama. Jurisdicción, multa, morbo, malversación, espectro, delito .Las primeras palabras eran sencillas. Pero transcurría el tiempo y no lograba completarlo. Aquella noche, decidió acostarse temprano. Su mente le había jugado una mala pasada, volvería al trabajo y se olvidaría de esta locura. Pero al entrar en su habitación , apareció la hermosa mujer. «Dame tu mano, no temas, no sentirás dolor «. Y el juez no sintió ni miedo , ni dolor, sólo paz.

 

 

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