Imagen de perfilSOLIDARIDAD ENTRE PUEBLOS

Beatriz García Herrera 

Siempre hubo buena relación, incluso, a menudo, un pueblo tenía que cooperar con el vecino para lograr un objetivo común. En una de estas incursiones, un trágico accidente sesgó la vida de individuos de uno y otro pueblo. Ambas comunidades se culparon mutuamente y la alianza quebró.

El caso fue llevado al Tribunal Común, pero no había abogados y, sin solución, el pueblo desesperaba de rabia.

Un día de tormenta ambos pueblos quedaron devastados. El nivel freático ascendió y una de las reinas se vio amenazada de muerte. Sus súbditos pidieron apoyo a sus vecinos, amparándose en la solidaridad histórica. La ayuda no tardó en llegar y todos juntos trabajaron para fortalecer las barreras protectoras de sus pueblos.

Desde ese momento, el Derecho es la carrera de moda y todas las hormiguitas quieren ser abogados, para que nunca haya otro enfrentamiento que vuelva a separar a los dos hormigueros vecinos.

 

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1 comentario

  • Un relato que podría ser equiparable a una fábula de Esopo o de Samaniego, con una clave o aprendizaje que ya viene dada en el título: «Solidaridad». Tal vez, arrogantes mamíferos, haríamos bien en aprender de los seres sociales más pequeños, capaces de unirse cuando es necesario, que sería siempre.
    Un saludo y suerte, Beatriz