Imagen de perfilEl Nuevo Socio

Alberto Díaz del Castillo N. 

–Hasta mañana socio –se despide Sofía–. ¡Duerme bien, tenemos que revisar el expediente a las 8!
No recuerdo cuándo fue la última vez en que al ir a casa después del trabajo las calles aun estaban iluminadas por el sol, pero no me quejo; para lograr ser socio de este despacho hay que darlo todo, y nadie me puede acusar de perezoso. Haber conseguido el sobreseimiento de ese caso imposible finalmente mostró a Sofía de lo que soy capaz.
El tráfico a esta hora es muy liviano y llego a casa en pocos minutos. Ya quiero ver la cara de mi esposa con la noticia. Una vez adentro encuentro lo de siempre; silencio y juguetes tirados bajo una mesa, pero esta vez hay algo más. En mi asiento un plato con la cena servida y sobre el panel un cartel de colores dice “Feliz Aniversario”.
«¿Es que era hoy?»

 

+11

 

Queremos saber tu opinión

1 comentario