Examen final

Natalia Piñuela Coronado · Madrid 

Mi abuelo fue abogado. Mi padre es abogado. Y yo… yo también, claro. Bueno, a falta de una asignatura. Y aquí estoy, con el catarro más impresionante que he tenido en toda mi vida y a falta de dos días para mi último examen de la carrera. Además, el tema de jurisdicción constitucional se me resiste. Para colmo mi vecino de arriba está de reforma y mis estornudos van al compas de sus martillazos. Para rematar, la bombilla de mi flexo se acaba de fundir. Ahora mismo saldría corriendo pero ya llevo seis años con la carrera, bueno, quien dice seis dice siete y mi padre, todo este tiempo, lleva prometiéndome un premio para cuando me licencie. ¿Sabéis cuál es? Trabajar gratis en su bufete. Le tuve que dar las gracias encima… cualquiera le lleva la contraria. Más vale que termine este año o seré yo quien necesite un abogado.

 

 

 

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