Firmeza voluble

Angel Tormes Alberdi · Donostia-San Sebastian 

La sinrazón de una absurda, antigua e interminable discusión culinaria sobre si era el yogur o el gazpacho el que más variedades de texturas y sabores ofrecía, les llevó, en obtusa ofuscación por no ceder, propia de la tozudez hispánica, a requerir la asistencia de un tercero ecuánime, abogado de profesión. Traigan cada uno todas las modalidades posibles en el plazo de un mes y el que menos consiga me pagará cien euros por cada una de las que haya entregado el otro. En un abrir y cerrar de ojos se saldó la inveterada contienda con la instantánea aceptación de la segunda alternativa planteada por el letrado: ecléctico empate, pago de la consulta, y aquí paz y después gloria.

 

 

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