Empatía

ALMUDENA TORRES LÓPEZ · GUADARRAMA (MADRID) 

Salí de la Comisaria, me había entretenido realizando una consulta telemática del baremo del colegio de abogados y ahora corría hacia el parking pensando que no encajaba en el turno de guardia. Era como si no bastara con sentirme un ciudadano más. Como si tuviera que experimentar lo que se siente al ser detenido. Metí la llave en la cerradura del coche, me introduje dentro e intenté arrancarlo, pero la llave se resistía bloqueada. Unos chillidos me hicieron levantar la vista, dos policías corrían en mi dirección junto con una mujer que agitaba frenéticamente un bolso gritando -¡me roban mi coche!- Sin entender nada fijé la vista en el vehículo de enfrente, idéntico al mío, con el mismo adorno colgando de su retrovisor. Como un fogonazo me vino a la mente un consejo de mi madre “Ten cuidado con lo que deseas no vaya a ser se haga realidad…”.

 

 

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