Abogado y árbitro

VICENTE CUESTA RONCERO · VALLADOLID 

De los casos más curiosos que han entrado a mi despacho de asistencia psicológica ha sido el caso de un abogado de profesión y árbitro de segunda división los fines de semana. Su nombre era Sergio Montalvo y su falta de concentración era tan apoteósica que resultaba increíble creerle cuando me contaba que había acudido a un juicio de faltas y a una asistencia al detenido vestido de árbitro en alguna ocasión. Su despiste era reincidente cuando, el último fin de semana, en el terreno de juego se colocó la toga para decidir sobre una falta a un jugador y para interpretar si una asistencia daba lugar a un fuera de juego. ¿Qué explicación psicológica debería tener? Evidentemente no son errores de cálculo. ¿Quizá sea una manera de expresar su renuncia a pasar desapercibido? Debo encontrar una explicación ya que puede demandarme o puede sacarme una tarjeta roja.

 

 

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