Imagen de perfilEl juicio final

Manuel Valderrama Conde 

Ayer murió el último fiscal. Jueces quedarán ya pocos (recuerdo que los procuradores desaparecieron al comenzar esta insólita pandemia). Alzo la mirada insomne y se me antoja que un brazo poderoso ha barrido un tercio de las estrellas del firmamento; creo oír trompetas desaforadas que quizás anuncien el fin del mundo para esta misma noche tórrida. Alcanzo cualquier legajo y lo meneo a modo de abanico mientras me imagino en una pradera fresca, perlada de rocío. Ojalá supiera explicar este calor pestilente o cómo solventar el colapso de la Justicia. Pero soy un simple abogado que, como otros miles de colegas, no consigue llevar sus casos hasta la vista oral. ¿Por qué habremos sobrevivido nosotros a las plagas? ¿Será el ADN?

 

+13

 

Queremos saber tu opinión

6 comentarios