Argentina

Juan Rodríguez-Ovejero Sánchez- Arévalo · Oviedo 

Parecíase a Cleopatra. Yacía redundante en yacimiento color de ébano y olor sulfhídrico. Habíase embriagado su vergüenza en aquesa triquiñuela, a la postre embelesada entre llamas desgarbadas de erotismo. Hallábase cabalgando con tal atrevimiento su patria lisonjera, ora sobre Eros, ora sobre Thanatos, que presto habría de oír su veredicto. Pues sepa vuesa merced que con tal fin un servidor no habrá de querellarse, sino para recitar un verso impuro: «Argentina, laberinto sufrido de sueños y pasiones encontradas».

 

 

 

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