Bailando con la más fea

Manuel Sánchez de Diego · Madrid 

Yo siempre tengo que pagar el pato. De todos los miembros del bufete, a mí siempre me caen los asuntos menos apetecibles: un desahucio tras otro, aquella conferencia que nadie quiere dar en un Colegio Mayor, el inmigrante sin papeles… El recién llegado, el sobrino del socio principal, se encarga de los nuevos convenios urbanísticos, de codearse en mesas redondas con dirigentes políticos y sociales, magistrados y demás gente de relumbrón y; con pocos asuntos penales, si acaso alguno de portada de los periódicos. No voy a derramar ni una sola lágrima por ello, ni voy a impartir doctrina sobre los que tenemos orígenes humildes. Solo voy a demostrar quién soy: alguien a quien ni la envidia ni las injusticias han mellado. Alguien que sabe que no hay caso menor, que incluso tras un hurto hay una gran historia.

 

 

 

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