PUNTO DE INFLEXIÓN

SILVIA VICEDO RAMÓN · ALCOY (ALICANTE) 

Aprobé la oposición a notario y me destinaron a este pueblo dejado de la mano de Dios. Casas demasiado caras y decrépitas me llevaron a vivir en habitaciones de hotel largo tiempo, hasta encontrar la vivienda de mis sueños con pacto sorpresa incluído. “Exención total de hipoteca y recibos de contribución a cambio de un mínimo mantenimiento en parcelas adyacentes”. El vecindario resultó amable y de trato fácil. Me encanta sentarme en los banquillos del jardín y tomar gaseosa con Daniel, un abogado que vivía solo en la urbanización, hasta que esposa se reunió con él hace unos meses. Cada vez que reconozco las miradas de terror en la gente recito la cantinela de la abuela: “cariño, nunca temas a los muertos…». Y mis vecinos y yo nos reímos a carcajadas mientras a lo lejos retumba el portón del camposanto al cerrarse. Hora de dormir. Mañana será otro día.

 

 

 

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