El juramento

Félix de Andrés Perez-Cejuela · Rivas (Madrid) 

Acaba de saltar un mensaje en mi móvil con el número de mi hermano Javier “Socorro. No tengo saldo. Me levanté con una resaca horrible. Hay un hombre muerto a mi lado”. Soy abogado. Por principio debo ayudarle. Estoy harto. Solo me llama cuando tiene problemas. Saco la foto de mi madre de la cartera. Mi juramento en su lecho de muerte también me obliga. Miro otra foto en la que estamos juntos, antes de que el alcohol le convirtiera en una sombra escondida en los bajos fondos, entre maleantes y mafiosos. Me pregunto si debo cargar siempre con la misma losa. Entonces, la cara de mi madre frunce el ceño y le contesto: – No te preocupes, mamá. Ya voy en su auxilio.

 

 

 

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