POR DESACATO

ISABEL FRAILE SANCHEZ · ARUCAS (LAS PALMAS) 

No, realmente no encontraba razón alguna para realizar aquella expropiación. ¡No!, fue como pulsar mi botón de “on”: me encendí. “Señor magistrado, grité indignado, su sentencia no es justa. Mi defendido se gana la vida tocando el saxofón en el metro. Sin él no podrá alimentar a su familia. Exijo que se le excuse de la dación en pago con dicho instrumento”. Sonaron aplausos en la Sala, un revuelo tremendo… y acabé saliendo a hombros del edificio. Mañana voy como invitado estrella a la tele. Espero me paguen lo suficiente para liquidar la multa por desacato.

 

 

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