Tres fotografías

Rocío Álvarez Marín · Valencina de la Concepción (Sevilla) 

Fotografía de una causa: el Quini con dos bolsas y un machete, en blanco y gris, echándose un cigarro mientras huye. Una es mía, va pensando, la otra es «la necesaria ofrenda». Sus ojos difuminados en siete píxeles lo delatan: no hay argumento de mayor peso en este país que un maletín olvidado bajo la mesa justa. Fotografía de un atraco: pruebas perdidas, testigos ninguneados, un abogado ambicioso y rutilante, papel cuché… Bodrio a lo Hollywood con final feliz. El sobreseimiento es la victoria del pícaro. ¿Qué matón honesto querría ser tildado de «inocente»? Fotografía de un fallo: el Quini sangra sobre la acera. Un machete en la frente. Dos bolsas de arpillera rota. Tres putas lloriqueando. Cuatro magistrados huyen. Cinco campanadas en la torre de Palacio: era muerte y sólo muerte.

 

 

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