No preguntes

María José Velasco · Figueres 

La última vez que le vi estaba en la facultad, absorbiendo como una esponja leyes, decretos y demás normativa que caía en sus manos; escondido en el lugar más solitario y silencioso de la biblioteca devorando sus libros. Todos le imaginábamos a la cabeza de un prestigioso bufete, dirigiendo un conjunto de excepcionales colaboradores, ganando juicio tras juicio, merendándose a cuanto contrario osara presentarle batalla. Desde luego se lo había ganado con creces. De eso hace ya diez años, diez largos años de sacrificios, luchas, triunfos y seguramente alguna que otra derrota… Las 13,30 horas y todavía quedan tres personas delante de mi. El hombrecillo gris que se adivina a través del cristal no parece estar por la labor. A este paso no podré coger el próximo autobús. No aguanto otra hora más en esta estación… Por fin la ansiada ventanilla: un billete a ……..¡¨MARIO?

 

 

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