Sin tacto

César Ibáñez París · Soria 

Como decía en privado mi profesor de Penal, las sentencias judiciales suelen ser literatura de ficción, carteles publicitarios del ego del magistrado y ejemplos fehacientes de mala explotación de los recursos lingüísticos. En público callaba, claro. Lo he recordado al leer este fragmento de la última que me ha tocado sufrir: “Puesto que no hubo vinculación táctil entre ambos, hemos de concluir que la agresión fue más verbal que física”. Efectivamente, tras una absurda discusión de borrachos, el acusado golpeó a mi cliente con una botella; por tanto, la vinculación no fue táctil, sino más bien vidriosa y con olor a ginebra.

 

 

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